DACA se mantendrá en pie al menos hasta el próximo año gracias al Tribunal Supremo

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Una considerable victoria abrazó las esperanzas de los Dreamers a finales de enero. El Tribunal Supremo objetó nuevamente las propuestas del presidente, Donald Trump, para inhabilitar por completo el programa de DACA (Deferred Action for Childhood Arrivals), que acobija a cerca de 700.000 jóvenes indocumentados en el país.

Y la respuesta llegó por medio de la indiferencia por parte del Tribunal Supremo, que decidió simplemente no tomar partido de la batalla legal por destituir las facultades del programa creado durante la administración de Obama.

Al no tomar acción en la discusión sobre la legalidad de la decisión del actual gobierno por poner fin a la política de inmigración, da rienda suelta para la continuidad del programa, lo que significa al menos un respiro para los beneficiarios.

El tribunal parece hacer tiempo hasta el relevo de integrantes, ya que un nuevo periodo será llamado a inicios de octubre. Esto, a su vez, se traduce a que cualquier decisión concerniente a DACA que corresponda al Tribunal Supremo no tendrá lugar a resolución sino hasta el 2020.

Políticamente, la decisión implica una mala jugada para Trump que, desde las negociaciones con los demócratas para reabrir el cierre parcial del gobierno, había usado el DACA como un objeto de negociación. Una de sus condiciones dentro de estas negociaciones fue extender la prorroga del programa para proteger a los benefactores a cambio de fondos para financiar el muro en la frontera.

En realidad, la raíz de la disputa jurídica no reside tanto en la legalidad o no del programa DACA. Lo que el Tribunal juzga es si la administración de Trump tiene las facultades y razones legitimas para hacerlo claudicar.

Todo comenzó a finales del 2017, cuando el presidente anunció que derogaría el programa. Pero como varios tribunales inferiores fallaron en contra de la decisión del presidente, ya que “no proporciono un razonamiento adecuado para terminar el programa”, DACA sigue en pie. Bajo los planes iniciales de Trump, las protecciones del DACA ya habrían expirado hace tiempo, en marzo del 2018.

Quienes rápidamente se sentaron en la mesa para dialogar y defender el estatuto del DACA fueron los Regents (Consejo) de University of California y los mismos recipientes del programa, entre ellos, Dulce García, abogada de San Diego.

Sin esta protección, aquellos cerca de 700.000 jóvenes que llegaron al país siendo menores de 16 años por medios ilegales cuando eran niños podrían ser deportados. Además, no tendrían permisos para trabajar o estudiar.