De cara al Censo de 2020, Dayton enfrenta varios retos para que todos seamos contados

El próximo año ocurrirán dos eventos claves para el país. En primer lugar, las elecciones presidenciales, que serán el 3 de noviembre. En segundo lugar, el conteo del U.S. Census, que se realiza cada diez años.

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El Censo General de 2020 tiene como fin establecer las características de la población total que habita Estados Unidos. Eso quiere decir que cada una de las personas que residen en el país deben ser contadas.

Este estudio decenal tiene una importancia sin igual a los demás métodos demográficos. Los resultados del Censo son esenciales para establecer la financiación a nivel estatal y municipal; también es crucial para la representación pública en el Congreso, ya que la cantidad de habitantes de un determinado territorio establece la cantidad de representantes al Congreso que ese territorio puede ocupar.

Un reciente artículo del Dayton Daily News recalcó los retos que la ciudad tiene en miras del Censo, ya que varias problemáticas podrían obstaculizar el conteo eficiente de todos los habitantes de Dayton.

El último Censo General tuvo lugar en 2010, y el próximo se llevará a cabo en abril. De acuerdo con Cathy Ponitz, vicepresidenta de CareSource Foundation, cada persona que no sea contada le costará a la región de Dayton $1,814 aproximadamente al año. Es decir, será dinero que no recibirá el territorio por el tiempo de toda una década.

Según el Daily News, al menos unas 26.000 personas corren el riesgo de no ser contadas. La organización de Ponitz calculó que estas bajas representarían unos $470 millones menos de financiación federal para los próximos diez años.

Con el propósito de extender la concientización sobre el Censo, una iniciativa local se ha puesto a la tarea de reunir $150,000 para campañas promocionales y marketing, dirigido a los habitantes de Dayton que se encuentran en poblaciones de riesgo [de no ser contada]. CareSource Foundation aportó este mes $30,000.

La alcaldesa de la ciudad, Nan Whaley, también ha estado apoyando la iniciativa. Es consciente de los riesgos a los que se enfrenta la comunidad. “Queremos asegurarnos de que, en Dayton, cada persona es contada […] Sabemos que necesitaremos ayuda para cumplir con eso”.

Otros beneficios que solo pueden ser determinados a través de los resultados del Censo tienen que ver con el Medicaid, el SNAP (el programa de subsidios de alimentación del Estado), construcción y mantenimiento de autopistas y carreteras, edificios, educación local y salud pública para niños. Por cada persona que no pase por el recuento del Censo, el financiamiento que recibe el Estado de Ohio para con estos programas se disminuye.

Pero los resultados del Censo no son solo importantes para la Administración federal y estatal. Muchas organizaciones, privadas y públicas, y negocios y proyectos, usan los datos que arroja el Censo para desarrollar sus investigaciones y estudios.

Entre las comunidades que el mismo Censo ha descrito como “de poca o baja participación histórica” están algunos barrios del occidente de Dayton como Stony Ridge, Highview Hills, Pineview, Lakeview, Five Points, MacFarlane, Roosevelt y Wolf Creek, así como las municipalidades de Trotwood y Riverside.

Algunos grupos poblacionales que tienden a no ser contados son las personas de entre 18 y 26 años, mujeres solteras cabeza de familiar y arrendatarias.

Y, por supuesto, otro grupo en riesgo de no ser contado es el de los inmigrantes, bien sea por las dificultades de la lengua o por el miedo y la inquietud de dar información a instituciones del gobierno.