El cierre del paso en la frontera sería “una absoluta debacle económica” según Cámara de Comercio

398
P11.13
P11.13

Donald Trump fue conciso al plantear la posibilidad de dos hechos. Uno ya está en desarrollo y del otro aun no se sabe si es una provocación política o pertenece a lista de haceres del presidente.

Se trata, puntalmente de a) la suspensión de ayuda (financiamiento) a tres países centroamericanos y puntos de partida de las caravanas inmigrantes hacia Estados Unidos: El Salvador, Guatemala y Honduras y b) el cierro total de la frontera de Estados Unidos con México -a menos de que el gobierno mexicano “frene de inmediato toda la inmigración ilegal”.

Según el Departamento de Estado a través de un comunicado, se suspenderán los pagos de 2017 y 2018 a las tres naciones centroamericanas. Es una forma de retaliación y advertencia a los países que más han abastecido los centros fronterizos en EE.UU, y una decisión en línea con la tendencia del presidente por poner el tema inmigratorio de vuelta a la discusión mediática en las últimas semanas. Sin embargo, el presidente no dio explicaciones para fundamentar la medida.

Cientos de kilómetros hacia el sur, en El Salvador, un colectivo de representantes del gobierno criticaron la medida de suspensión de ayuda a la región centroamericana. Justamente, los representantes se encontraban allí investigando el fenómeno de las caravanas.

“Mientras visitamos El Salvador para evaluar la importancia de la ayuda de Estados Unidos a Centroamérica para abordar las causas fundamentales de la migración familiar e infantil, nos sentimos muy decepcionados al enterarnos de que el presidente Trump tiene intenciones de cortar la ayuda a la región […] El enfoque del presidente es totalmente contraproducente”, se lee en una declaración conjunta, firmada también por el demócrata Eliot Engel, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.

Esto se suma a la fuerte amenaza del presidente por paralizar el movimiento en la frontera con México. La única condición, según él, es que el gobierno de AMLO cercene de inmediato el fenómeno inmigratorio ilegal.

“No estoy bromeando”, dijo el mandatario al reafirmar su posición, consciente de que ese proceder afectaría enormemente la dinámica económica de ambas naciones. Sería el intercambio comercial en la frontera la primera víctima de la medida, especialmente en las poblaciones desde San Diego hasta el sur de Texas. “La vamos a cerrar por mucho tiempo”, dijo.

Y sería pronto, aseveró que podría ocurrir esta semana en caso de que México no detenga ipso facto el flujo migratorio en la frontera sur.

Esta parece ser una alternativa ante el rechazo del Congreso por dirigir los fondos que el presidente propone para construir el muro, que por dos años ha sido su motor político y lema de campaña. Una versión que, con mucha probabilidad, se repetirá para la campaña de 2020.

Según la Cámara de Comercio de Estados Unidos, la propuesta del presidente de cerrar la frontera sería “una absoluta debacle económica” que no solo perjudicaría al comercio, avaluado en 1.700 millones dólares diarios en bienes, sino a la integridad de cinco millones de empleos en la parte estadounidense.