La Arquidiócesis de Cincinnati presenta plan para el año escolar 2020/2021

La Arquidiócesis de Cincinnati (Archdiocese of Cincinnati) anunció las pautas de su plan de reapertura para el año escolar 2020/2021 en medio de la contingencia ocasionada por el Covid-19.

Las orientaciones, publicadas el viernes 24 de julio por la Oficina de Escuelas Católicas de la Arquidiócesis, están dirigidas a las 107 escuelas adscritas en todo el estado.

En el plan publicado se le encomienda a las escuelas que preparen tres posibles escenarios para el regreso. El objetivo es poner en marcha aquel que sea más pertinente de acuerdo con lo que las circunstancias exigen.

Los escenarios son los siguientes:

  • Una reapertura completa con operaciones regulares (Full opening of your Catholic school with regular operations).
  • Un cierre completo con aprendizaje remoto (Full closure of your Catholic school with some type of remote learning).
  • Una opción de aprendizaje combinado (A blended operation).

La Arquidiócesis hizo explícito el deseo de seguir los lineamientos proferidos por las autoridades, como el Departamento de Salud de Ohio o Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Dentro de las consideraciones relativas a la protección y cuidado de todos los involucrados en el proceso educativo adscritos a las 107 escuelas del estado que pertenecen a la Arquidiócesis, se detalla lo siguiente para quienes asumirían las clases presenciales.

Evaluaciones diarias del estado de salud:

  • Comprobaciones diarias de temperatura.
  • Áreas de aislamiento para estudiantes enfermos: si un estudiante no cumple con los requisitos de salud, debe esperar en un área de aislamiento, donde tendrá que esperar un segundo control de temperatura con un termómetro diferente y esperar a que lo recojan.
  • Los controles de síntomas deben hacerse diariamente, según recomendación de los CDC.

Directriz frente al distanciamiento social:

  • Los escritorios se reorganizarán para respetar el distanciamiento social tanto como sea posible.
  • Los espacios compartidos (es decir, el gimnasio) deben limpiarse y desinfectarse después de cada uso, incluido todo el equipo deportivo.
  • Asignar una sola clase al día a un equipo de recreo específico (por ejemplo, toboganes, columpios, etc.). El equipo debe limpiarse y desinfectarse antes de que lo use otra clase.
  • Las autoridades determinan que cuando el distanciamiento social es casi imposible, los tapabocas son esenciales.
  • Completar un plan para ofrecer el recreo o receso de acuerdo con las directrices de salud y seguridad.

Cada escuela debe tener una política frente al uso del tapabocas:

  • Los tapabocas deben alinearse con la política de la escuela.
  • Deben usarse cuando los estudiantes se mueven de un lugar a otro en las aulas, edificios y otras instalaciones escolares.
  • Los tapabocas deben cubrir la nariz y la boca, permanecer en su lugar, limpiarse regularmente y estar en buenas condiciones.
  • Los tapabocas deben estar etiquetados con nombres y cada alumno o miembro del personal debe estar dotado con múltiples instrumentos de este tipo.

En cuanto a la educación remota, la Oficina de Escuelas Católicas de la Arquidiócesis asegura que se mantendrá la misma exigencia y calidad que sostienen los estudiantes en las escuelas. Esto se verá reflejado en el ritmo de asistencia, en el que se señala que de no atender a las sesiones en línea en los horarios programados serán marcados como “ausentes”.

Los alumnos que atiendan al plan remoto quedarán excluidos de las actividades extracurriculares ofrecidas por las escuelas. Cuando llegue el momento de regresar al programa tradicional, deberán enviar una solicitud al director de su escuela con una semana de anticipación en la que se exprese la voluntad del estudiante.

¿Tapabocas o cubiertas faciales plásticas (plastic shields)?

Hasta el momento ninguna escuela del estado ha considerado en su plan una alternativa al uso del tapabocas como se viene discutiendo en las últimas jornadas, con la mención de los escudos o cubiertas faciales plásticas.

El Dr.Will Sawyer, experto en prevención de infecciones y precursor de la fundación Henry the hand, asegura que en el caso de los niños la cubierta plástica es de mayor garantía, dado que previene que los más pequeños lleven sus manos al rostro: “Mantienen a tus 10 enemigos mortales lejos de tu cara: tus dedos”, comentó el Dr. Sawyer.

Entre las demás ventajas se advierte que están compuestos de un material reutilizable, que son cómodos y no impiden el uso de lentes o audífonos. Otra razón de peso es que no interrumpen el proceso de comunicación no verbal, punto señalado como exención en el mandato ordenado por la administración estatal para la población en general.