La obesidad en Latinoamérica: un problema de salud pública

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Las poblaciones latinas, tanto en Latinoamérica como en Estados Unidos, tienen problemas específicos en lo que a salud general respecta. Estas diferencias están mediadas por predisposiciones genéticas, factores ambientales, acceso a salud pública en países de origen y factores culturales. Una de las complicaciones más graves y frecuentes entre los latinos es el sobrepeso y la obesidad. Esta última ha empeorado en los últimos años. Comprenda la dimensión del problema y algunas consideraciones para prevenirla, identificarla y combatirla.

¿Qué es la obesidad?

Se trata, en principio, de una enfermedad crónica (persistente y de larga duración), causada por el aumento de composición absoluta de grasa corporal en el cuerpo. Una persona con obesidad incremente exponencialmente sus posibilidades de desarrollar patologías graves, como la diabetes, la hipertensión, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

¿Cómo se detecta la obesidad?

La obesidad se puede determinar a través de una medida universal: el Índice de Masa Corporal (IMC), que calcula la razón entre el peso y la altura. Como método, el IMC tiene una limitación: su incapacidad para distinguir la masa corporal de la grasa corporal. Para calcular el IMC, debe dividir su peso (en kg) por la altura (en m2 —metros cuadrados—). En la siguiente tabla, la interpretación de los resultados (en percentiles):

Índice de Masa Corporal Estado
15 o menos Delgadez muy severa
15 – 15.9 Delgadez severa
16 – 18.4 Delgadez
18.5 – 24.9 Peso normal (saludable)
25 – 29.9 Sobrepeso
30 – 34.9 Obesidad moderada
35 – 39.9 Obesidad severa
40 o más Obesidad muy severa

¿Cómo nos afecta?

En el mundo, el aumento de peso es una constante en tendencia: la población mundial ha subido entre 5 y 6 kilos durante los últimos 31 años, según el Imperial College de Londres, que investigó el peso de 112 millones de personas en 200 paises durante 1985 y 2016.

En Latinoamérica, la tendencia del sobrepeso y la obesidad se ha convertido en problema de salud pública, cuando el porcentaje de personas con estas complicaciones aumenta y amenaza con afectar a cada vez más personas (los datos son de NCD-RisC):

  • En México, el porcentaje de hombres con obesidad para 2016 fue de 25,1%, comparado con menos del 10% en 1985. Para las mujeres, el porcentaje de 2016 fue de menos de 35%, cuando para 1985, el porcentaje era de menos de 20%.
  • En Costa Rica y Republica Dominicana, el porcentaja está muy cerca del 22% para 2016 entre los hombres. Para mujeres, en Republica Dominicana, el porcentaje en 2016 fue de poco más de 35% y, en Costa Rica, de poco menos de 35%.
  • En El Salvador, el porcentaje de hombres con obesidad para 2016 fue de cerca de 20%. En el mismo país, el porcentaje de mujeres con obesidad alcanzó el 30%.
  • En Nicaragua y Colombia, el porcentaje de hombres con obesidad alcanzó el 18% en 2016. El 30% de las mujeres sufren de obesidad en Nicaragua, en comparación con el aproximadamente 27% de las mujeres de Colombia.

¿Cómo prevenir la obesidad?

Alimentación: prefiera una dieta sana, cuidando de no exceder el consumo de calorias necesario con relación a sus necesidades caloricas y nivel de ejercicio diario. Aumente su ingesta de, principalmente, verduras y frutos secos, además de pescados y frutas. Evite, por encima de todo, comida chatarra y precocidos.

  • En todo caso, nuestra ingesta calórica no puede superar el 30% de grasas. De este 30%, las grasas saturadas deben ser de menos del 10%, las grasas trans, menos del 1%.
  • El consumo de azúcar libre debe representar menos del 10% de nuestra ingesta calórica, es decir, menos de 50 gramos (12 cucharaditas). El consumo de sal, por su parte, debe permanecer por debajo de los 5 gramos diarios, considerando que es especialmente alto entre los latinos.
  • Consuma frutas, verduras, legumbres (como lentejas y alubias), frutos secos y cereales integrales (como maíz, mijo, avena, trigo o arroz moreno no procesados).
  • Incluya verduras en todas las comidas. Coma al menos 400 g de frutas y verduras diariamente.  

Actividad física: evite el sedentarismo con rutinas diarias de actividad física o, lo que es mejor, hábitos deportivos. Para los adultos, estas actividades, según la OMS, refieren a actividades recreativas o de ocio, desplazamientos (a pie o en bicicleta), actividades ocupacionales, entre otros.

  • Dedique un minimo de 150 minutos de activdad física aeróbica de intensidad moderada a la semana.
  • Minimo dos veces por semana, realice actividades de fortalecimiento de grandes grupos musculares (como ejercicio de pesas o calistenia).

Fuentes:

Medline Plus.

World Health Organization.

BBC Salud.