Más de 800.000 empleados federales son afectados por el cierre de gobierno

469
P10.4
P10.4

Han sido más de quince los días en que la Administración gubernamental permanece en cierre de gobierno. Las negociaciones han sido infructíferas de parte y parte cuando Demócratas y Republicanos no parecen entenderse.

Trump ha dicho que, con tal de conseguir los fondos para el muro fronterizo, el cierre puede durar “meses o incluso años”.

El cierre comenzó el pasado 22 de diciembre, y no se pensó con facilidad que pudiese extenderse de esta manera.

El presidente ha estado reuniéndose para discutir los términos de la financiación del gobierno con los representantes del Partido Demócrata, Nancy Pelosi y Chuck Schumer, quienes ahora tienen la mayoría en la Cámara Baja.

El Partido Demócrata ha tomado la férrea decisión de no ceder ante las condiciones del presidente, y se reafirman en su posición de no incluir los costos del muro fronterizo en el presupuesto gubernamental.

“Estamos en el mismo camino, queremos reabrir la Administración”, dijo el presidente, que tiene en sus facultades, como medida extraordinaria, declarar emergencia nacional y ordenar la construcción del muro, “pero si podemos hacerlo a través de una negociación, lo vamos a intentar”, prosiguió.

Son más de $5.000 millones lo requerido y exigido para la puesta en marcha de la obra, monto rechazado por los Demócratas que, con su posición estratégica en la Cámara Baja, tienen armas para contraatacar.

“Hemos explicado que lo que necesitamos son 5.600 millones de dólares. Estamos hablando de seguridad nacional, no es un juego. (…) No vamos a abrir el Gobierno hasta que este problema esté resuelto”, dijo Trump.

En caso de no obtener el monto esperado, el presidente ya ha dicho que podría decantarse por modificar los materiales del muro por una “poderosa estructura de metal”, a diferencia de la inicialmente ideada de hormigón.

“Le dijimos al presidente que necesitamos un Gobierno abierto, él se resistió. De hecho, dijo que mantendría la Administración cerrada durante mucho tiempo, meses o incluso años”, aseguró el representante Schumer al salir de una reunión en la Casa Blanca por motivo de la discusión.

Nancy Pelosi lidera el eje democrático de la Cámara Baja, y es la cabeza más notoria en las confrontaciones con el presidente. Su posición se vislumbra sólida. Ya ha dicho que no cederá ante las exigencias de Trump y apuntó que “están comprometidos con la seguridad fronteriza”, pero mediante otras alternativas.

El pasado jueves, 3 de enero, se aprobaron algunos proyectos de financiación que podrían poner fin al cierre de gobierno. Cuando pase al Senado, seguramente será reprobado por la mayoría Republicana.

Y es que son más de diez delegaciones del Estado las afectadas por el cierre, como los Departamentos de Transporte, de Justicia o de Parques Nacionales. Allí laboran más de 800.000 empleados, quienes no podrán cobrar su salario hasta que se reanude el funcionamiento del gobierno.