Ohio podría convertirse en Florida: gobernador Mike DeWine

Ha generado preocupación la comparación que trazó el gobernador Mike DeWine en relación con el rápido avance del Covid-19 en el estado. El mandatario afirma que la situación que atraviesa Ohio es similar a la que enfrentaba Florida hace un mes.

“Estamos en una etapa crucial. Estamos en el punto donde podríamos convertirnos en Florida”, dijo DeWine. “Si miras nuestros números hoy versus donde estaba Florida hace un mes, tenemos números muy similares. Así que estamos muy, muy preocupados”.

Esto lo comentó el gobernador el pasado domingo en su aparición en el programa “Meet the Press” de NBC. Estas palabras llegan luego de que el estado ha reportado aumentos importantes en sus tasas de contagio, al punto que desde comienzos de mes sus cifras diarias bordean los mil casos. La cifra del viernes 17, por ejemplo, alcanzó los 1.200 contagios.

La declaración llegó el mismo día, domingo 12, en que el estado de Florida reportaba el mayor número de casos positivos diarios para un estado desde que la pandemia llegó a territorio estadounidense: 15.000. A la fecha de redacción de este artículo, el estado ha confirmado 350.047 casos positivos y 4.982 muertes.

Ante estos números, se esperaba que el gobernador DeWine emitiera sendas medidas en favor de contrarrestar de la mano de la ley parte de la elevada propagación, sin embargo, en la rueda de prensa del jueves 16 no anunció ninguna. Esto se explica en que el mandatario es consciente de que más que las medidas punitivas, es la voluntad de las personas y la consciencia del riesgo lo que puede cambiar el rumbo del estado.  

“Las medidas son importantes, pero también se trata de hacer que la gente entienda. Esto es muy, muy serio”, dijo DeWine. No obstante, el gobernador no descarta que se aplique una de las medidas de las que él mismo ha sido el mayor promotor: el uso obligatorio del tapabocas para todo el estado.

“No creo que nadie en Ohio que haya visto lo que he hecho en los últimos cuatro meses dude que, ya sabes, haré lo que tengamos que hacer para proteger a los habitantes de Ohio”, le dijo el gobernador a Chuck Todd en su entrevista para la NBC. Y agregó en relación a la orden de tapabocas en público: “No descartaría que fuera a todo el estado”.

Y si bien la orden no se ha hecho explícita para todo el estado, ya cerca de 60% de la población está supeditada a la medida. Esto de acuerdo con la normativa impuesta a aquellos condados que se encuentran en nivel 3 o 4 en la alerta de riesgo del nuevo Sistema de Asesoramiento de Salud Pública (Health Advisory Alert System) que mide el avance de la propagación del Covid-19.

Tal vez sea el descontento que la medida ha generado en ciertos condados lo que ha impedido que se haga oficial en todo el territorio estatal. Al respecto, resulta oportuno mencionar la respuesta que la orden obtuvo en los condados de Licking, o de Buttler, por ejemplo. En este último, el sheriff del condado, Rick Jones, manifestó su desazón frente a la medida: “No soy la máscara de policía”. El Fiscal General del estado, Dave Yost, también presentó sus dudas sobre la viabilidad legislativa de la iniciativa del gobernador.

Sin embargo, el mandatario hizo énfasis en que más allá de las medidas punitivas, es la consciencia social y el seguimiento de los pacientes lo que hará la diferencia. Ante esto último, afirmó que una de las acciones principales para disminuir la propagación es saber a ciencia cierta qué contiene la enfermedad.

Para esto, las pruebas son cruciales, y aunque la toma de pruebas es cada vez mayor, y los Pop up Testing locations se han incrementado en diferentes condados, la intención del gobernador es “Duplicar” esas cifras.

De acuerdo con los más recientes reportes del Departamento de Salud del Estado, el número total de casos superó los 74.900 a partir del domingo. Más de 9.500 personas han sido hospitalizadas en Ohio desde que la pandemia llegó al estado y al menos 3.174 residentes han muerto como consecuencia de la pandemia.