Todas las cámaras sobre los testigos claves: comienzan los testimonios públicos de la investigación contra Trump

Siguiendo con nuestro cubrimiento bisemanal del estado de las cosas en Washington y el proceso de impeachment al presidente del país, Donald Trump, la última semana avanzó a pasos agiles con nueva información. Esta semana comenzarán los testimonios públicos.

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El comienzo del proceso de impeachment al presidente ha tomado nuevos y anticipados rumbos durante la última semana de investigaciones en la Cámara de Representantes del Congreso.

En primer lugar, la noticia más importante se relaciona con el proceso formal de investigación, esto es, la Cámara de Representantes votó bipartitamente para aprobar legalmente el proceso. Este paso no era obligatorio, y la investigación fácilmente podría seguir sin la votación hasta cierto punto. Más aún, este nuevo camino abre paso a la participación de los republicanos en la pesquisa. Ahora, el partido del gobierno podrá llamar a sus propios testigos y preparar una defensa para el presidente.

Más importante aún en términos de opinión pública, esta semana comienzan los testimonios televisados. Los demócratas aprovecharán esta fase para encarar a sus testigos clave y buscar cambiar la actitud de los votantes del país. Los testimonios televisados tendrán una fuertísima influencia en el curso de la investigación, ya que están dirigidos explícitamente al público, quienes son, en últimas, los que tendrán la palabra. Un cambio en la opinión pública podría virar la posición del Partido Republicano, si se prueba que el presidente cometió delitos dignos de destitución.

Recordemos que Donald Trump es objeto de escrutinio político desde el pasado 24 de septiembre, cuando la representante de la minoría demócrata del Congreso, Nancy Pelosi, anunció que su partido investigará el comportamiento del presidente mientras ocupa el cargo, ya que existen sospechas de delitos federales.

En efecto, Trump ha sido señalado de no ser apto para permanecer en la oficina desde el episodio de la llamada al presidente ucraniano. Si bien no han sido formulados cargos concretos, al presidente se le acusa de buscar la influencia de una nación externa para beneficio propio.

La transcripción de la llamada entre Trump y el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, evidenció que el mandatario pidió de forma explicita a Zelensky investigar un supuesto caso de corrupción en una compañía energética. En ese entonces, Hunter Biden, hijo del candidato demócrata para la campaña de 2020, Joe Biden, hacia parte de la junta directiva de la compañía.

En resumen, Trump habría presionado la investigación de un rival político para fines personales. Pero existe un gravamen: la evidencia de quid pro quo, un hecho que la Casa Blanca niega sistemáticamente pero que, en línea con los testimonios recolectados por las comisiones de investigación de la Cámara de Representantes, parece haber ocurrido.

El quid pro quo al que se refieren las investigaciones apunta a que el presidente intentó chantajear al primer mandatario de Ucrania con la liberación de cerca de $400 millones en apoyo militar. De acuerdo con los testimonios de varias fichas claves, entre ellas la de Bill Taylor y Gordon Sondland, la condición para que el presidente liberará el monto era que Zelensky apareciera en público anunciando la investigación por corrupción al hijo de Joe Biden.

Un malestar generalizado

Más allá de la acusación, las pesquisas han revelado hechos todavía más obscuros. Por ejemplo, la presión a la que diplomáticos en oposición al presidente han sido sujetos.

Marie Yovanovitch, ex embajadora de Estados Unidos en Ucrania, comentó que sintió su vida en peligro después de haber sido mencionada en la transcripción de la llamada. Efectivamente, Trump la nombra, diciendo, a su vez, que era un obstáculo para la investigación del supuesto hecho de corrupción en la compañía energética de la que Hunter Biden era socio.

Marie fue amenazada con su despido. Cuando buscó ayuda, varios asistentes de la Casa Blanca le recomendaron escribir un tuit adulando al presidente.

Fiona Hill, académica experta en temas de Rusia, fue blanco de mala prensa promovida por sectores de la derecha radical. Se llegó a decir que tenía relaciones conspirativas con George Soros, magnate y filántropo, enemigo público de la derecha.

Pero fue el testimonio de Bill Taylor el que prendió alarmas. Según el funcionario, la política exterior de Trump en Ucrania funciona a través de dos conductos: uno regular y otro secreto. El secreto es liderado por el abogado personal del presidente, Rudy Giuliani, quien también está siendo investigados. El papel de Giuliani fue descrito como el de un jefe de mafia según Taylor.

A la espera queda, todavía, la última manifestación de John Bolton, antiguo Consejero de Seguridad Nacional, a través de su abogado, quien afirmó que han sucedió “varias reuniones interesantes” en Ucrania. Bolton ha dicho que no comparecerá voluntariamente, pero aceptará cualquier citación del Congreso. En palabras de Bolton, lo que se cocía en Ucrania era algo así como un “negocio de drogas”.