Ohio está viendo un fuerte aumento en los casos de enfermedad de Lyme, una infección transmitida por la picadura de ciertas garrapatas.
De acuerdo con The Statehouse News Bureau, en 2010 el estado reportó 40 casos de enfermedad de Lyme. Para 2025, la cifra había subido a más de 2,800.
El reporte señala que eso representa un aumento de siete veces frente a 2020.
El director del Departamento de Salud de Ohio, Bruce Vanderhoff, atribuyó este crecimiento a varios factores. Entre ellos mencionó temperaturas más altas, mayor humedad y menos tiempo de frío extremo durante el invierno.
Vanderhoff también dijo que Ohio ha recuperado más áreas boscosas en las últimas décadas. Eso ha creado condiciones más favorables para las garrapatas y ha aumentado el contacto con personas cuando suben las temperaturas.
La enfermedad de Lyme suele aparecer primero con una erupción alrededor de la picadura en forma de ojo de buey entre 3 y 30 días después.
Después pueden presentarse fiebre alta, cansancio extremo, dolor en las articulaciones, rigidez y ganglios inflamados.
Si se detecta a tiempo, la infección puede tratarse con antibióticos. Si no se atiende, puede causar complicaciones en las articulaciones, el corazón y el sistema nervioso.
Las autoridades de salud recomiendan evitar zonas boscosas cuando sea posible. Si no se puede, aconsejan usar ropa de manga larga y colores claros.
El estado advierte sobre otra preocupación en crecimiento: el síndrome alfa-gal, una condición vinculada a picaduras de garrapatas que puede provocar alergia a la carne roja.
Según cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades citadas por The Statehouse News Bureau, entre 2011 y 2022 se identificaron alrededor de 110,000 casos sospechosos de síndrome alfa-gal. El número real de personas afectadas podría ser mucho mayor.
Aunque esa condición todavía no es de reporte obligatorio ni en Ohio ni a nivel nacional, funcionarios de salud dijeron que están atentos a su expansión.

