Los casos de influenza están aumentando en Ohio, con más personas hospitalizadas que en el mismo periodo del año pasado.
Las autoridades estatales de salud confirman un repunte temprano, incluso antes del pico habitual de la temporada.
Hasta el 3 de enero, se han reportado 1,911 hospitalizaciones por gripe en todo el estado. En ese mismo periodo del año anterior, la cifra fue de 1,456. El incremento ha llamado la atención de médicos y hospitales.
En el área de Columbus, los hospitales Mount Carmel detectaron 639 pruebas positivas entre el 13 de diciembre y el 3 de enero. En el periodo previo, habían registrado 274 casos positivos, lo que refleja un aumento notable en pocas semanas.
Especialistas señalan que no se trata de un virus “más agresivo”, sino de un mayor número de personas contagiadas al mismo tiempo. Al haber más infecciones, también suben proporcionalmente los ingresos hospitalarios, especialmente entre poblaciones vulnerables.
Los grupos con mayor riesgo de complicaciones graves son los adultos mayores de 65 años y los niños menores de 11. El estado ya confirmó la primera muerte pediátrica de la temporada, ocurrida en el condado de Greene.
Los síntomas más comunes incluyen fiebre, tos, dolor muscular, cansancio, dolor de cabeza, congestión nasal y dolor de garganta. Los médicos recomiendan quedarse en casa si se presentan estos signos, sobre todo cuando hay fiebre, ya que es el momento de mayor contagio.
En Ohio, solo el 37% de los niños están vacunados contra la influenza, una cifra menor en comparación con temporadas anteriores, lo que también puede influir en el aumento de casos observados.

