Ohio se encuentra entre los estados más afectados por los delitos digitales en Estados Unidos, especialmente aquellos relacionados con el robo de identidad.
Las autoridades estatales advierten que el problema sigue creciendo y que la prevención depende en gran parte de los propios usuarios.
El Departamento de Comercio de Ohio lanzó recientemente un llamado público para que los residentes refuercen la protección de su información personal.
El objetivo es reducir el impacto económico y legal que generan las estafas en línea, que cada año afectan a cientos de miles de personas en el país.
Las cifras respaldan la preocupación.
De acuerdo con el reporte más reciente del Buró Federal de Investigaciones (FBI), durante 2024 se registraron más de 800.000 denuncias por presuntos crímenes en Internet en Estados Unidos. Las pérdidas económicas superaron los 16.000 millones de dólares, un récord histórico.
Dentro de ese panorama, el robo de identidad aparece como el delito más frecuente en Ohio. Los delincuentes utilizan correos falsos, mensajes engañosos y sitios web fraudulentos para obtener contraseñas, datos bancarios y otra información sensible.
Funcionarios del área de protección al consumidor remarcan que muchas de las medidas más efectivas son simples.
Entre ellas, destacan el uso de contraseñas únicas y robustas, la activación de la autenticación multifactor y la actualización periódica del software en todos los dispositivos.
También se recomienda estar atentos a intentos de suplantación de identidad, conocidos como phishing, y evitar compartir datos personales innecesarios en plataformas digitales.
Reutilizar contraseñas o emplear información obvia sigue siendo una de las principales debilidades de los usuarios.
Las autoridades insisten en que dedicar unos minutos a reforzar la seguridad digital puede evitar pérdidas económicas significativas y problemas prolongados en el futuro. La prevención, subrayan, sigue siendo la mejor defensa frente al fraude en línea.

