Encender fuego al aire libre puede parecer algo simple: quemar hojas, prender una fogata en el patio o usar un barril para deshacerse de desechos, pero en Ohio existen reglas bastante claras que muchos residentes no conocen.
De hecho, diferentes agencias estatales regulan cuándo y cómo se puede hacer, especialmente durante ciertas épocas del año en las que el riesgo de incendios forestales aumenta considerablemente.
Una de las principales normas proviene del Ohio Revised Code 1503.18, una sección del código legal del estado que regula la quema al aire libre y que está bajo la supervisión de la Ohio Division of Forestry, la agencia encargada de la protección de bosques y prevención de incendios en terrenos naturales.
Esta ley establece que en áreas no incorporadas, es decir, zonas rurales que no pertenecen formalmente a una ciudad o pueblo, está prohibido realizar quemas al aire libre durante ciertos meses del año entre las 6 de la mañana y las 6 de la tarde.
La restricción aplica específicamente durante marzo, abril, mayo, octubre y noviembre, meses en los que las condiciones climáticas suelen favorecer la propagación del fuego.
En primavera, el peligro surge porque muchas plantas aún no han reverdecido y el suelo está cubierto de material seco. En otoño, el problema son las hojas secas y la vegetación muerta que se acumulan con facilidad.
Durante ese horario restringido tampoco está permitido quemar residuos domésticos, basura o restos de jardín, incluso si se utilizan recipientes o barriles diseñados para quemas controladas.
Otra parte importante de la regulación proviene del Ohio Administrative Code 3745.19, una norma aplicada por la Ohio Environmental Protection Agency (Ohio EPA). Esta agencia estatal se encarga de supervisar la calidad del aire y controlar las emisiones contaminantes, por lo que también regula qué materiales pueden quemarse al aire libre.
Según estas disposiciones ambientales, existen materiales que nunca deben quemarse en ningún lugar del estado, sin importar la época del año.
Entre ellos se encuentran restos de comida, animales muertos o cualquier material que contenga derivados del petróleo, como goma, grasa o asfalto. Quemar este tipo de sustancias puede liberar contaminantes peligrosos al aire y violar las normas ambientales estatales.
Las reglas también establecen ciertas condiciones de seguridad cuando una quema está permitida. Por ejemplo, el fuego debe mantenerse a más de 1,000 pies de distancia de edificios habitados, y el humo no puede interferir con la visibilidad en carreteras, vías ferroviarias o aeropuertos.
Además, si existe una alerta de contaminación del aire o una advertencia ambiental activa, cualquier tipo de quema al aire libre queda suspendida temporalmente.

