Si en octubre comienza a estornudar constantemente, siente picazón en los ojos o despierta con la nariz congestionada, no necesariamente tiene un resfriado. Las alergias estacionales también aparecen durante el otoño en Ohio, cuando el polen de ciertas plantas y las esporas de moho pueden provocar molestias respiratorias.
La presencia de estos alérgenos continúa registrándose en el estado. El 13 de octubre, Canton City Public Health reportó una concentración moderada de esporas de moho, con 8,660 por metro cúbico de aire, mientras que el polen de malezas se encontraba en un nivel bajo. Entre las especies detectadas figuraban la ambrosía (ragweed) y los mohos Cladosporium y Alternaria.
La ambrosía es uno de los principales desencadenantes de las alergias otoñales. Su polen puede viajar grandes distancias transportado por el viento, mientras que la humedad y la vegetación en descomposición favorecen la presencia de moho en el ambiente.
Por eso, actividades comunes de esta temporada, como recoger hojas caídas, trabajar en el jardín o pasar tiempo al aire libre, pueden provocar síntomas en personas sensibles.
¿Cómo distinguir una alergia de un resfriado?
Aunque ambos pueden producir estornudos, congestión y secreción nasal, existen algunas señales que ayudan a reconocer las diferencias.
Según especialistas de Cleveland Clinic, la picazón en los ojos, la nariz o los oídos, especialmente cuando aparece en la misma época cada año, es más característica de las alergias.
En cambio, la fiebre, los escalofríos y los dolores musculares sugieren con mayor frecuencia una infección respiratoria, como un resfriado, influenza o COVID-19.
La duración también ofrece pistas. Un resfriado suele mejorar en una o dos semanas, mientras que las alergias pueden continuar durante varias semanas si la persona sigue expuesta a aquello que las provoca.
Sin embargo, los síntomas pueden coincidir y no siempre permiten identificar la causa. Una persona también puede tener alergias y una infección respiratoria al mismo tiempo. Cuando exista duda, especialmente si aparecen síntomas nuevos o fiebre, conviene consultar a un profesional de salud y considerar pruebas para detectar infecciones según corresponda.
Qué puede hacer para reducir los síntomas
El Centers for Disease Control and Prevention (CDC) recomienda consultar los niveles de polen y reducir el tiempo al aire libre cuando sean elevados.
También aconseja mantener cerradas las ventanas durante los períodos de mayor presencia de polen, cambiarse de ropa después de actividades exteriores y ducharse para eliminar partículas que puedan quedar en la piel y el cabello.
Estas precauciones pueden ser especialmente útiles para quienes trabajan en jardinería, construcción, mantenimiento de propiedades u otras actividades que requieren permanecer al aire libre.
Dentro de la vivienda, el Ohio Department of Health recomienda controlar la humedad y atender rápidamente las filtraciones de agua para evitar la proliferación de moho. Mantener la humedad relativa entre 30% y 50% puede ayudar a reducir algunos desencadenantes de problemas respiratorios.
En cuanto a los medicamentos, la doctora Rekha Raveendran, especialista del Ohio State Wexner Medical Center, explica que antihistamínicos como loratadina, cetirizina y fexofenadina pueden aliviar diversos síntomas alérgicos.
También existen aerosoles nasales que pueden ser eficaces contra la congestión, aunque algunos necesitan uso constante durante varias semanas para alcanzar su máximo efecto.
No siempre es necesario comprar la marca más cara. Los medicamentos genéricos con el mismo ingrediente activo suelen funcionar tan bien como sus equivalentes comerciales, según la especialista.
Antes de administrar medicamentos a niños o utilizarlos durante el embarazo, o si se toman otros tratamientos, es recomendable consultar con un médico o farmacéutico. Algunos antihistamínicos también pueden provocar somnolencia.
Las alergias requieren especial atención en personas con asma, ya que el polen y el moho pueden desencadenar episodios de tos, silbidos al respirar u opresión en el pecho.
Si los síntomas persisten, afectan el descanso o interfieren con las actividades habituales, conviene buscar evaluación médica. La dificultad respiratoria intensa requiere atención de emergencia.
Aunque el otoño suele asociarse con el final de la temporada de alergias, para muchas personas en Ohio todavía puede significar varias semanas de exposición a sustancias capaces de provocar síntomas.

