Comprar un carro barato, arreglarlo y venderlo con ganancia puede parecer un negocio sencillo. En Ohio, sin embargo, existe un límite claro para seguir haciendo esas operaciones como particular.
Una persona puede realizar ventas ocasionales de vehículos sin tener licencia de dealer. Pero la ley estatal prohíbe hacer más de cinco “casual sales” dentro de un periodo de 12 meses sin obtener una licencia como concesionario de vehículos.
El periodo comienza con el mes en que se realiza la primera venta. En términos prácticos, quien convierte la compra y reventa de carros en una actividad frecuente debe prestar atención antes de seguir acumulando operaciones.
Vender su propio carro no es lo mismo que operar un negocio
Ohio define una “casual sale” como la transferencia de un vehículo hecha por una persona que no está actuando como dealer y a un comprador que adquiere el vehículo para uso como consumidor.
La ley también define “business” de forma amplia: incluye actividades realizadas con el objetivo de obtener una ganancia o ventaja, incluso cuando se hacen por internet. Eso significa que publicar carros en Facebook Marketplace, Craigslist u otras plataformas no coloca la actividad fuera de las reglas estatales.
Para efectos de la licencia, el Ohio Revised Code prohíbe superar cinco ventas ocasionales en un periodo de 12 meses sin licencia. Por separado, una regla de protección al consumidor de Ohio utiliza una definición aún más amplia de “dealer” para ciertas normas de venta y publicidad: incluye a quien vende, ofrece o negocia la venta de cinco o más vehículos durante 12 meses.
Por eso, alguien que vende ocasionalmente un vehículo personal está en una situación distinta a quien compra carros repetidamente con la intención de revenderlos.
Convertirse en dealer implica mucho más que pagar una tarifa
Si la actividad ya requiere una licencia de used motor vehicle dealer, el proceso no consiste solamente en llenar un formulario.
Desde abril de 2026, Ohio exige que quienes obtienen una licencia de dealer mantengan un patrimonio neto verificable de al menos $75,000. Los solicitantes de una licencia para vender vehículos usados también deben presentar una surety bond de al menos $75,000.
La solicitud para un used motor vehicle dealer incluye además información sobre el negocio y su ubicación, y determinados solicitantes deben completar un curso de capacitación aprobado antes de obtener la licencia.
Operar sin la licencia requerida puede traer consecuencias penales. Una primera violación de la sección que exige la licencia es un minor misdemeanor con una multa obligatoria de $100. Si existe una condena previa por la misma sección, la infracción puede convertirse en un misdemeanor of the first degree con una multa obligatoria de $1,000.
También importa para quien está comprando
El límite no solo es relevante para quien revende carros. También puede ayudar a un comprador a identificar cuándo una supuesta “venta privada” se parece más a un negocio habitual.
Ohio permite buscar dealers autorizados en la base de datos oficial del BMV por nombre comercial o número de permiso. Si una persona ofrece varios vehículos de forma constante, conviene verificar si aparece como dealer autorizado antes de entregar dinero.
Las protecciones tampoco son idénticas en una venta privada y una compra realizada a un dealer con licencia. Por ejemplo, el Title Defect Recision Fund de Ohio ofrece determinadas protecciones a consumidores que compraron a dealers participantes cuando existen problemas específicos con el título, el odómetro, un rebuilt salvage no revelado o un vehículo declarado como buyback. Esa protección está vinculada a compras realizadas a dealers, no a una venta casual entre particulares.
En una venta privada, el título sigue siendo fundamental. Cuando existe un título en papel, el vendedor debe completar la asignación de propiedad y su firma debe ser notarizada antes de entregarlo al comprador. El comprador presenta después el título para completar la transferencia y paga el sales tax correspondiente al precio de compra.
Ohio exige declarar el precio real de venta en el título. Presentar una cantidad falsa para reducir impuestos puede constituir una declaración falsa y generar sanciones.

